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Información del artista:
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Ficha biográfica de Compay en Cubarte
Guitarrista, clarinetista y compositor. Nace el 18 de noviembre de 1907 en una de las playas más lindas de Cuba, la de Siboney, cerca de Santiago de Cuba. A los cinco años de edad, se trasladó con su familia para la ciudad de Santiago de Cuba. Allí aprendió el oficio de torcedor de tabacos y al mismo tiempo daba clases de música con una jovencita que lo adentró en los secretos del pentagrama. Noemí Toro, que así se llamaba su joven maestra, le indicó el camino para que tocara un instrumento; y el muchacho aquel, que todavía no era Compay ni Segundo, se decidió por el clarinete.
Tocando ese instrumento hizo su primer viaje a La Habana en 1929, con la Banda Municipal de Música, en ocasión de la inauguración del Capitolio Nacional. Luego, en 1935, con el fabuloso guarachero Ñico Saquito y sus Cuban Star, viajaría nuevamente a la capital cubana; y esta fue para quedarse definitivamente. Vino después su primer viaje a México, donde se unió a otro joven vecino de su región natal, Lorenzo Hierrezuelo, con el que fundó en 1942 el Dúo Los Compadres. Lorenzo era la voz prima, o sea, el Compay Primo; y Repilado, la voz segunda, esto es el Compay Segundo, con ese seudónimo quedó para siempre marcada su existencia artística. Nadie lo conoce en el mundo por otro nombre.
Integró el sexteto Los Seis Ases, el Cuarteto Cubanacán, y fue clarinetista de la Banda Municipal de Santiago de Cuba. En 1956 creo el grupo Compay Segundo, con el que trabajó hasta su muerte. Intérprete del tres, guitarra y clarinete, y también tocaba el armónico, un instrumento creado por el mismo, mezcla del tres y la guitarra. La manera en que hacía el son se ajustaba al modelo del de la zona oriental de Cuba, al que incorporó en sus textos elementos de actualidad. Fue un músico genuino representante de la cubanía.
Sus sones, guarachas, boleros y canciones, de ricos matices caribeños. Su voz, grave y redonda, acompañó a célebres cantantes de fama mundial; y en su grupo, con sus muchachos, fue capaz de poner a bailar a multitudes de todos los continentes. Realizó giras por América Latina y Europa, particularmente España, donde grabó sus últimos discos. Entre sus obras se encuentran Sarandonga; Chanchán; Saludos, Compay. Su son Chan Chan es irresistible; y ha sido escuchado hasta en el Vaticano. Por eso, y por muchas otras razones, Compay Segundo fue símbolo y carta de identificación para la música cubana. En 1998 participó activamente en la grabación del disco Buena Vista Social Club que alcanzó el Grammy de Musica. |
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