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Información del artista:
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Si una artista ha sido fiel exponente de las canciones de Silvio Rodríguez ha sido su hermana Anabel. A esta excelente intérprete la propia atmósfera familiar la llevó a amar la música, a deslumbrarse desde pequeña con los sonidos. Argelia, la madre, gustaba de la trova y en su casa se reunían los cantautores cubanos Vicente Feliú, Pablo Milanés o Noel Nicola...
A los cuatro años ya Anabel improvisaba; luego tomaría muy en serio el estudio de la guitarra iniciado con Clara Nicola. Estuvo un tiempo en teatro y danza hasta que se presentó en el programa televisivo Te doy una canción. Más adelante, la invitaron al Festival Internacional de Varadero 82 y estuvo en programas estelares de la radio y la TV.
Según la cantante, le gusta comunicarse con un lenguaje de este tiempo. Hablar de cosas sencillas, simples, pero que llenan el mundo de lo cotidiano, sin olvidar las más profundas como el amor y hasta un unicornio perdido.
A Silvio la unen lazos entrañables; no hay dudas de que él influyó en su carrera y, sobre todo, la hizo estudiar y oír buena música. En el repertorio de Anabell hay un puñado de canciones del cantautor: Te amaré, Días y flores, Rabo de nube, La vida... y, por supuesto las tituladas Domingo y Como se ama una verdad, que él compusiera para ella. Silvio también la admira mucho como ser humano y artista, en unas notas al CD Milagros, de Anabell con el acompañamiento al piano del maestro Frank Fernández, el trovador expresó:
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