Carioca ao Vivo, el último disco del inmenso compositor y cantante brasileño Chico Buarque de Holanda (foto) y que registra su vuelta a los escenarios después de siete años de ausencia, acaba de salir en el país.
Se trata de un CD doble registrado en enero de este año en el histórico Canecao de Río de Janeiro, y que además del material de “Carioca” (2006) propone un delicado recorrido por distintas fases de su carrera con composiciones de “Almanaque” (1981), “Francisco” (1985), “Una palabra” (1995) y “Las ciudades” (1998) entre otros.
En un guiño a los años de ausencia, el show abre con las estrofas de “Volví a cantar” ( “Volví a cantar porque sentí saudade”) y luego continúa con “Mambeme” y “Dura na queda”, para ingresar después en el repertorio de “Carioca”.
Los primeros 30 minutos del material revelan las claves de una vuelta de Chico Buarque plena de vitalidad y que se recuesta en los ritmos históricos de Río de Janeiro: el samba, el choro, la bossa nova.
Con una percusión movediza y fascinante, un buen trabajo en vientos que da brillo y energía y la guitarra en primer plano, Buarque insiste en trazar las coordenadas difusas de una ciudad, con nuevas líneas armónicas y melódicas para la construcción de una obra que nunca se apartó mucho de sí misma y nunca dejó de sumar novedades.
Este material de Chico sale en casi en paralelo con “Ce”, la última placa de Caetano Veloso y es un buen momento para apreciar las diferencias entre los dos máximos cantautores de la Música Popular Brasileña que sucedió a la bossa nova.